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Reutilizables: Úsalos una y otra vez. Fabricados para soportar múltiples usos sin perder sus propiedades, ofreciendo una solución práctica y ambiental.
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Aptos para Microondas: Soportan altas temperaturas, permitiendo calentar o congelar alimentos directamente en el mismo empaque sin deformaciones ni riesgos.
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Reciclables: Si se disponen adecuadamente podrán ser convertidos en un producto aportando a la economía circular.